PAYÁ SANCHÍS

HIJO ADOPTIVO DE OLOCAU

FUENTE ILMO. AYUNTAMIENTO DE OLOCAU

BIOGRAFÍA DEL MUY ILUSTRE SR. DON FRANCISCO PAYÁ SANCHÍS

Nació en Valencia el día 9 de Enero de 1892, en la típica y conocida Plazuela del Árbol. Era hijo de Joaquín Payá Hernández y de Rosario Sanchís Acedo. Su padre, era natural de Valencia y fue un hombre muy culto, activo y trabajador, que en lo profesional, era contratista de obras públicas y entre otras muchas, realizó las obras del ferrocarril de vía estrecha Alberique, Alcudia, Carlet, Picassent, Valencia y el Camino del Grao de Valencia, etc... En lo político, estuvo muy preocupado por los temas sociales y por eso fue un entusiasta republicano. Fue el fundador, director y periodista de "El Jornalero" y "La Antorcha Valentina". Amigo íntimo de Don Vicente Blasco Ibáñez. Hablaba muy bien en público y estaba dotado de un especial gracejo para contar cuentos y anécdotas, mereciendo siempre la estima y respeto de todos, siendo en Valencia, uno de los hombres que en su tiempo alcanzara más popularidad. Fue orador imprescindible en los mítines, siendo su charla amena y sugestiva, lo que merecía en todas partes, los aplausos de las multitudes que le escuchaban. Intervenía en todos los mítines que organizaba Blasco Ibáñez y se dice qué, el público asistía más por escucharle a él, que a los otros oradores, dada la simpatía y gracia de que hacia alarde, revistiendo sus discursos de chistosas anécdotas y divertidas comparaciones, que hacían las delicias de sus oyentes. Fue el Primer Teniente de Alcalde de Valencia en 1906 y entre otras cosas, creó el Museo Prehistórico de Valencia. Murió en 1910 y se cuenta que su entierro, fue uno de los más concurridos que ha habido en Valencia. Está enterrado en el Cementerio Civil de Valencia, en un nicho, donado a perpetuidad por el Ayuntamiento, dos columnas a la izquierda de donde reposan los restos de la esposa é hijos de Blasco Ibáñez.

Su madre y sus tíos, eran de Olocau y de ahí arranca la enorme pasión que siempre sintió por ese pueblecito.

Era el tercero de seis hermanos y poco después de nacer, vivieron en la calle de Roteros, aunque más tarde se trasladaron a la calle de Na Jordana nº 43 - 1º piso, que hacia esquina a la calle Guillem de Castro.

De pequeño fue a un colegio de Monjas, que tenía muy cerca de su casa; pero a los cuatro años, pasó al colegio, que la Sociedad de Albañiles "La Constructora Valenciana", tenía en la calle del Mar, junto al famoso "pouet de Sant Vicent", y del que su padre fue uno de los fundadores. Allí empezó a dibujar. Dibujo lineal y artístico. Le gustaba mucho dibujar toreros y militares, con escenas de guerra, ya que por aquellas épocas, había gran afición a la tauromaquia, donde existían grandes maestros en el toreo y por otra parte existía gran tensión bélica, debido a la sublevación de nuestras colonias de América, que culminaron con la pérdida de Cuba y Filipinas.

Durante sus estudios, siempre despuntó por su gran capacidad para el dibujo y la pintura. Sus profesores, admirados de la habilidad, instaron a su padre, para que el chico, estudiara Bellas Artes; sin embargo su deseo era se militar, por encima de todo; pero su padre, que como se ha indicado antes, era republicano, se negó rotundamente y por ello ingresó en la Escuela Superior de Bellas Artes de San Carlos de Valencia, donde cursó toda la carrera. Su expediente académico, fue uno de los más brillantes que la Escuela de Bellas Artes tuvo. A los 16 años obtuvo una Medalla de Oro y premios extraordinarios en todas las asignaturas. En la famosa Exposición Reginal de Valencia del año 1909, para la cual de compuso el brillante Himno a la Exposición, compuesto por el Maestro Serrano con letra de Maximiliano Thous y que hoy es el Himno de la Comunidad Valenciana, obtuvo una Medalla de Oro y otra de Bronce, cuando tenía 17 años y en competencia con grandes maestros de la pintura. Finalizó sus estudios a los 18 años.

Todos los veranos iban a pasar las vacaciones a Olocau, dada la ascendencia de su madre. Todo el año estaban pendientes de la llegada de este viaje, que hacían muchas veces en carro desde Valencia. "Todos sentíamos gran cariño por este lindo pueblecito de Olocau, que se levanta airoso, sobre un florido valle de tierra exuberante y bella, en el fondo de un cordón de montañas, en cuyas elevadas cumbres florecen corpulentos algarrobos. Con ansia esperábamos la llegada del verano, para pasar una larga temporada, en ésta, pero nosotros, deliciosa tierra, perfumada de sublimes encantos........." (de sus Memorias).

En 1909 murió su madre, tras rápida enfermedad, lo que trajo consigo un profundo dolor, con una gran alteración familiar. Aquel verano no fueron a Olocau.

Su padre estaba construyendo la carretera que va de Bétera a Olocau. Por el cariño que sentía por Olocau, se esforzó por hacer una buena obra y en la construcción de sus tres puentes, se extralimitó, haciendo unas obras modélicas, en las que perdió mucho dinero. Cuando el puente que hay a la entrada de Olocau, estaba a punto de terminar, fue cuando inesperadamente falleció su padre. Ello representó una catástrofe familiar, pues sus hijos, todos jóvenes y sin experiencia alguna, no pudieron finalizar la obra. Francisco que tenía 18 años, se vio en la necesidad de orientase por una profesión más práctica que las Bellas Artes. Conversando con un amigo, que era telegrafista, lo entusiasmo para que siguiera dicha carrera. Cursó los estudios de telegrafista de la Marina Mercante, en una Academia especializada en la materia, hasta que consiguió dominar todo lo referente a ésta especialidad. Como dibujaba muy bien, les hacia a sus compañeros, los esquemas y dibujos de los distintos tipos de las instalaciones de las Estaciones Telegráficas, que fueron elogiados por los profesores los cuales le encargaron la confección de los mismos, en grandes dimensiones, para fijarlos en las paredes de las aulas. Sus esfuerzos se vieron recompensados, pues le concedieron el número uno en las oposiciones. Se embarcó en el puerto de Denia, en el barco Ausias March, de la Compañía de Correos de África, que luego se llamó Mediterránea.

Más tarde estuvo en el J.J. Sister y hacia las rutas Barcelona - Valencia - Melilla - Ceuta - Cádiz, transportando a veces, tropas y material bélico. Por entonces se desencadenó la Guerra Europea y un día, haciendo un viaje a Oran y estando apoyado en la barandilla del barco, contemplando la belleza del mar, observó que muy próximo al buque flotaba algo parecido a un bote de lata y le llamó la atención el que no fuera desplazado por las olas. Dio aviso al Capitán y descubrieron que se trataba del periscopio de un submarino, que afortunadamente, no se interesó por el un barco de pasajeros.

Poco después, por su vocación a las Bellas Artes, decidió irse a Madrid, para estar más cerca del ambiente de oposiciones a Cátedras de Dibujo y Pintura. En Madrid, trabajó en una casa litográfica alemana, donde lo emplearon de dibujante, trabajo que le pagaban muy bien y a su vez estudiaba con ahínco en la Biblioteca Nacional, atento siempre a la Gaceta de Madrid, en busca de la publicación de los Concursos y Oposiciones para Profesores de Dibujo. Por fin se convocó a oposición, una Cátedra a una única plaza de Historia del Arte en Santiago de Compostela. Se la dieron en sesión pública el 17 de Enero de 1927, obteniendo cuatro de los cinco votos de que estaba compuesto el Tribunal. Cuando se supieron los resultados, fue víctima de una lipotimia, desvaneciéndose allí mismo. El Presidente del Tribunal, le pidió que le regalara el tapiz, que con una composición decorativa, había realizado durante la oposición, como así lo hizo.

Cuenta Isabel Agustí Calvo (Isabel la Caya) que por entonces era novia, que aquel 17 de Enero, la incertidumbre la consumía. Era la fiesta de San Antonio, que en Olocau es Fiesta Mayor. Ella se pasó todo el día en casa, sin salir para nada; pero cuando pasó la procesión por su calle, decidió acompañarla hasta la Iglesia.

Fue allí cuando implorando al Santo, su intercesión, le pareció oír una voz, que le dijo: "Paco tiene la plaza". Inmediatamente se tranquilizó de tal forma, que le desapareció totalmente la duda de si había o no, conseguido la Cátedra, creyendo firmemente en su consecución. Al día siguiente recibió el telegrama, anunciando tal fausta noticia. De ahí viene la gran devoción, que siempre ha tenido al "Pare Sant Antoni".

Se posesionó de la Cátedra de Dibujo Artístico e Historia del Arte, en la Escuela de Artes y Oficios Artísticos de Santiago de Compostela. En el mes de Octubre de ese mismo año, se casó con Isabel y al año siguiente pidió el traslado a la Escuela de Almería, para estar más cerca de Valencia.

En 1925 lo nombraron Secretario de dicha Escuela y junto con su Director Don José Rocafull de Montes, comenzaron una intensa campaña, ganando voluntades en todos los campos: Políticos, Culturales, Económicos, Sociales, para conseguir de Madrid, la construcción de un nuevo edificio para la Escuela. Así nació la mayor Escuela de las de España.

En 1929 presentó un cuadro a la Exposición Nacional de Bellas tres, titulado "Heroica defensa de Monte Arruit", cuadro de grandes dimensiones, tres por cuatro metros, en que se representa la lucha, heroica de nuestros soldados en la guerra de África, cuando que fue calurosamente aplaudido por S.M. el Rey Don Alfonso XIII.

Fue propuesto para la Cruz de Isabel La Católica.

Se le concedió la Medalla del Homenaje a los Reyes.

Fue nombrado Académico de la Real Academia de Bellas Artes y Ciencias  Históricas.

Se inauguró el nuevo edificio de la Escuela el año 1931 y Payá Sanchis fue nombrado su nuevo Director. Dio a la Escuela una gran vitalidad. Se preocupó grandemente de la Formación Profesional, dotándola de talleres de todas clases, metalsteria, mecánica, fundición, electricidad, carpintería, ebanistería, construcción, cerámica, corte y confección, bordados, taquigrafía, piano, etc..., además de enseñanzas elementales, como Gramática, Aritmética, Geografía e Historia, Física etc... Bloque aparte formaban las enseñanzas artísticas: Dibujo lineal y artístico, pintura, composición decorativa, modelado, vaciado, etc... Con ello pretendía, que los alumnos, en un corto periodo de tiempo, salieran conociendo su oficio a la perfección y que les reportara sus beneficios sociales y económicos.

Fue la Escuela de Almería la que más alumnos tenía, de todas las de España, así, como el centro cultural más popular.

Entre los muchos trabajos que hizo realizar a sus alumnos, figura la construcción de una locomotora moderna, tipo Santa Fe, toda ella a escala, de unos dos metros de longitud y en perfecto funcionamiento, que mereció calurosos elogios de la Dirección General de Enseñanza Profesional y Técnica.

Organizó en 1934, la Exposición Provincial de Bellas Artes y Artes Industriales de gran trascendencia para la ciudad y en ella inició una sección titulada "El mercado del Inventor", que era la, primera Exposición que se celebraba en España, a la que podían concurrir, todos aquellos, que se consideraban inventores. Esta Exposición tuvo un notable éxito.

Junto con Don Juan Cuadrado, fundó el Museo Arqueológico Provincial de Almería. Trabajó mucho por el desarrollo turístico de Almería y tenía todo preparado para la celebración de la Gran Exposición Hispano-Marroquí, que debía celebrarse durante las Fiestas de Agosto de 1936 y que pretendía desviar el turismo europeo hacia Marruecos, pasando por Almería. la guerra civil 1936 - 1939, acabó con todo.

Finalizada la guerra, su buen amigo Federico Marés Deulevol, siempre le instaba a que solicitara el traslado a Barcelona, por ser centro pictórico de primera magnitud. Así lo hizo y en el año 1940, fue destinado a Barcelona, en donde ejerció hasta su jubilación, el 9 de Enero de 1962.

Durante su estancia en Barcelona, realizó una gran obra pictórica, realizando numerosas exposiciones de Barcelona, Madrid, Santander, Mallorca, Zaragoza, etc...

En el año 1952, presentó al XXV Congreso Eucarístico Internacional de Barcelona, una "Santa Cena" de grandes dimensiones (3 x 2'5 metros) que figuró en lugar preferente. En su pintura utilizaba la técnica del óleo, destacando la gran luminosidad que caracteriza a, los pintores valencianos. Era gran admirador de Pinazo, Benlliure y sobre todo de Sorolla, influencia que se aprecia en sus cuadros, aunque sigue una línea propia.

Le gustaban los temas costumbristas y era eminentemente paisajista, siendo las marinas, uno de sus motivos de inspiración. Viendo cualquiera de sus obras, es fácil comprender, por qué era llamado "El pintor de la luz". Colorista por naturaleza, el color se convierte en el carácter más destacado de esta pintura viva y palpitante. Su pintura está llena de lozanías: la de la luz, la de los colores. Representa la simplicidad, la pincelada precisa, el tono justo, la difícil sencillez. Juega mucho con las sombras, cuya técnica demuestra conocer, dándoles una gran nitidez.

Su obra obtuvo grandes y calurosos elogios y parabienes de la prensa. Entresacados algunos de ellos:

Payá o "El pintor de la luz", de vibrante luminismo......
La luz solar vibra en sus cuadros. Su luminismo es cegador......
La luz inunda restallante, el conjunto de sus telas, volcándolas, diríase, en la propia sala que las alberga......
Tiene el secreto de la luz.....
Algunas telas, para contemplarlas, exigen la utilización de gafas de cristales ahumados, por su luminosidad cegadora.....
Pintura vibrante y nítida, firme en el dibujo, que nos hiere la pupila, como una ráfaga oxigenada y clara de nuestro levante luminoso y abierto......
Payá produce el milagro pictórico, como antes lo produjo Sorolla....
Pinta el aire y atmósferas limpísimas y transparentes. Nítidos celajes.....
Gran colorista valenciano.....
Son obras de pintor nato.......
Su firma figura al lado de las más prestigiosas..
Es uno de los más positivos valores de nuestra pintura......

Fue padre de tres hijos: Alfonso (Médico), Isabel y Francisco (Abogados).

En cuanto a su carácter, era un hombre de gran personalidad, muy culto y muy elocuente. Heredó de su padre el don de gentes y la facultad de alegrar con sus ocurrencias a los demás. Muy llano, sencillo y amigo de todos. Amaba el campo y tenía predilección por Olocau. Tanto es así, que su tercer hijo, Francisco, nació en Almería y se retrasó en su bautizo (cosa muy infrecuente en aquella época) hasta los siete meses, esperando la llegada de las vacaciones, porque quería que fuese bautizado en Olocau, como sus otros hijos.

Muy hogareño. Le gustaban mucho los niños, a los que solía contarles cuentos que él mismo inventaba, manteniendo constante su atención, gracias a la mímica que acompañaba a sus palabras.

Sentía una gran afición por la lectura y destacaba por su fina y elocuente redacción. Magnifico conocedor de la obra literaria, es autor de varios libros:

"Carmela" (novela)
"Historia de Arte Mudéjar"
"Valencia 1808 (histórica)
"Explotación del Espacio (astronómica)
"Mis Memorias"
"Cuentos e Historias"

Otra de sus aficiones era la Historia, de la que era gran conocedor.

Como Profesor, destacó por el gran cariño que profesaba a sus discípulos, para los que fue un verdadero amigo y consejero. Entre sus alumnos se encuentran grandes talentos, como Jesús Pérez de Percebal, fundador de los Indalianos en Almería y Ravello de Toro, retratista muy famoso, en Barcelona.

Después de su jubilación, se trasladó a Valencia y Olocau, donde ya no se movió. Falleció en Olocau el 15 de Mayo de 1977 a los 85 años de edad. Sus restos reposan en el Cementerio Municipal de Olocau, pueblo al que tanto amó.

PAYÁ SANCHÍS

A pesar de no tener en nuestra población un museo en el que exponer sus pinturas, su casa de Olocau, en la que pasó los últimos años de su vida, es una pequeña pinacoteca, en la que guarda parte de su obra. Las páginas siguientes son una muestra de su obra.