EL DOSCIENTOS ANIVERSARIO DE  LA FONT DEL FRARE (1996)

EL DOS-CENTS ANIVERSARI DE  LA FONT DEL FRARE (1996)

Las fuentes son la parte más apreciadas del paisaje de Olocau. Las fuentes son humildes, precarias, inseguras algunas de ellas en temporadas secas, pero el pueblo las sigue queriendo. Cualquier fuente, si hay agua, crea a su alrededor un paisaje muchas veces fresco e idílico. Si la fuente se pierde, el paisaje verde se extinguirá. Eso lo saben todos los habitantes de Olocau y es tanto el enternecimiento por las fuentes, que en todas ellas han procurado dejar rastro humano, un rastro arquitectónico, que como un retablo o altar les hace honor y homenaje. Así podemos descubrir la obra sencilla y rural de la Font del Pí; la coveta y la basseta pentágonal (de un simbolismo mágico) o el modernismo decadente del siglo XX a la Font de la Penya o la Salut.

Pero en esta página vamos a hablar de la Font del Frare. Obra arquitectónica correspondiente a un designio previo, allí intervienen diversas personas, su espacio siempre será señorial, huella con reglas y círculos ordenados. Es el rastro del mundo ilustrado. Fuente de lugar pintoresco, situada al medio de un valle estrecho, rodeada de peñas y escondida entre algarrobos centenarios.

Su obra fue voluntad del conde Diego de Frenollet i Vallterra de Blanes, intención razonada en un viejo documento del archivo del Comtat: "Candelario de cosas notables...... de Olocau, Genovés y Lugar Nuevo de Fenollet". "La Fuente antes nombrada del Fraile y ahora de San Diego a costa del Excmo. Sr. Conde: Habiéndose descubierto la bondad y calidad apreciable del agua de un corto manantial en el noreste del poblado de la villa de Olocau, que en un principio se titulaba fuente del Fraile y muy principalmente para su uso de diferentes obras costosas para ellos, al actual Excmo. Conde de Olocau D. Diego Fenollet tramó la construcción de la fuente para recoger el agua, como para su servicio y el de los vecinos y a su inmediata construcción de un ovalo rodeado de canapés, todo de sillería así como el camino desde la villa".

En el frontis de la fuente, en una hornacina se instalará un retablo de San Diego de Alcalá y una lápida que dice:

"SE HIZO ESTA FUENTE DE SAN DIEGO

Y SU CAMINO A EXPENSAS DEL EXCMO.

SR. CONDE DE OLOCAU DON DIEGO

MANUEL DE FENOLLET. AÑO 1796"

Dicen que en sus mejores tiempos, la fuente con los dos barrancos de piedra "canapés" tenía en la entrada dos pilones que sostenían una cadena, para impedir pasar a los animales de tiro a la rotonda o "ovalo" central. Todo eso desapareció a causa de una riada que arrastró el banco de la izquierda y los pilones de la entrada. Hace poco cuando se hicieron las canalizaciones del barranquet de la avenida de la Font del Frare apareció uno de los laterales donde iban los pilones y allí se quedaron.

En el año 1959 un grupo de Olocau, algunos de ellos residentes en Gavà hicieron reconstruir el frontis y buscaron el manantial. El retablo de cerámica se hizo de nuevo en la casa de los Caios en la calle Mayor.

Pero tampoco duró muchos años este retablo, ya que en 1983, se hizo uno nuevo, copia del existente en la calle Mayor. Alguien puede preguntarse cómo era que existían dos retablos de San Diego, el motivo era, que cuando tomaron posesión del Condado en 1787, la casa de la Senyoria, más conocida como El Castell, estaba en ruinas resultado de un terremoto en 1755. Los Condes quisieron habitar esta casa en 1796 y restauraron la Casa de la Senyoria, la obra que fue seguida por la Condesa Sinforosa Crespi de Vallduara, hasta finales de 1805 que le dio la forma actual.

El hecho es que mandaron hacer dos retablos iguales uno para hacer el frontis y otro para la casa; también conocida por "tia Fonament" que también hay un retablo de Santa Sinforosa, recuerdo de la condesa, ya que allí estaban los trujales del vecino, antes de construir las existentes a la Casa de la Senyoria.

El Conde Diego de Fenollet, fue un personaje preocupado por el trabajo, la cultura, la ciencia y la economía. Perteneció como socio numerario a la Societat Econòmica d'Amincs del País. Se preocupó por mejorar las condiciones de vida de sus vasallos, impulsó la construcción de caminos, hornos, trujales, almacenes en Olocau, Marines, Gàtova, La Garrofera i Olla. Hizo divulgar la cría de gusanos de seda y dio impulso a la transformación de muchas tierras en viñas.

Ahora, más doscientos años después la obra de la Font del Frare, recuerda a este personaje y a sus habitantes de la Vall. Es recordar una historia y unos hechos que hicieron posible a lo largo del siglo XIX el crecimiento económico, llave de una exportación de vino, más otro elemento, el modelo de principios del XIX y con él el crecimiento demográfico y urbanístico de Olocau.

  Fuente Excmo. Ayuntamiento de Olocau

El Castell